Consejos básicos.

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Corredores preparándose antes de la carera.

Si quieres entrar en el recorrido debes situarte en lugares fijos. Todo el recorrido se vacía y se limpia antes del Encierro. Por tanto, sólo se puede entrar por dos puertas: la del vallado de la Plaza del Mercado y la de la Plaza del Ayuntamiento. Está prohibido el acceso por cualquier otro lugar.

Si estás borracho, no corras jamás. ESTO ES UNA NORMA OFICIAL.

No corras con ningún objeto encima (mochila, cámara de fotos..), sólo con tus piernas y con el tradicional periódico en la mano. ESTO ES UNA NORMA OFICIAL.

Mientras corres, observa la distancia de los toros para que no te sorprendan. Y al tiempo, vigila lo que hay de delante para evitar encontronazos peligrosos. Calcula el sitio donde te vas a apartar, donde te vas a retirar de la carrera.

Nunca cites al toro. El toro, si no es distraído, corre ciego hasta los chiqueros de la plaza de toros. El peligro surge si se le cita y se le distrae de la manada. Además, quien cita al toro suele despertar las iras del resto de corredores. ESTO ES UNA NORMA OFICIAL.

Si corres y sufres una caída, no te levantes y quédate quieto, cubriendo la cabeza. Si el toro ve en un bulto, pasará por encima. Pero si te levantas o te mueves, provocarás que se fije en ti, o tendrás la mala suerte de levantarte justo cuando pase un toro. Por tanto, mantente en el suelo, quieto, hasta que otros corredores te ayuden a levantarte cuando el peligro haya pasado.

Nunca corras detrás de los toros, ya que alguno de ellos se puede despistar al sentir movimiento por detrás y puede volverse.

Nunca toques los toros. En Pamplona se corre delante de los toros, no al lado de ellos. Quien corre de este último modo puede despistarlos.

Retírate a tiempo. Cuando vayas a terminar de correr, calcula el lugar y retírate a un lado. Nunca te quedes parado en el recorrido porque puedes provocar caídas generalizadas.

Técnica básica.

Estas normas pueden resumirse en dos; en no estorbar a otros corredores y no despistar a los toros en su carrera. Su incumplimiento acarrea dos tipos de consecuencias; unas “espontáneas” del resto de corredores y otras oficiales que se concretan en detención de los infractores por la policía y en la consiguiente multa.

En su trabajo “Toros y juego. El arte de correr toros a pie: El encierro de Pamplona”, el filósofo pamplonés Javier Echeverría aconseja al corredor que sepa ver y sentir la manada antes de lanzarse a correr delante de ella. Hay mozos que oyen el resonar de los cabestros. Otros, sienten la vibración en la acera y en función de ese signo, saben cuál es el momento idóneo para entrar.

Existe también aquel que mira hacia atrás y, por el rostro de los demás corredores, sabe cuándo tiene que apretar la carrera y volver a mirar porque, esta vez sí, los toros están a su espalda. El corredor debe aprender a ver la manada y asimismo, tiene que saber observar dentro de ella para distinguir los toros de los mansos, ya que el juego consiste en buscar al astado.

Desde que empieza el envite, el corredor se dispone a correr y, de la misma manera que el torero debe saber andar por la plaza y estar en ella, en Pamplona hay que aprender a correr. Esto implica una preparación física y estilística, ya que por la simple manera con la que un mozo se sitúe en la calle o mueva al cuerpo, un entendido distinguirá perfectamente al buen corredor de toros de aquel cuyo propio miedo y compañía se asemeja a un toro imaginario que le seca a uno la boca y le descompone el cuerpo.

De esta forma, además de seguir de manera estricta las normas de la carrera, resulta conveniente tener en cuenta algunas recomendaciones para reducir, en la medida de lo posible, las situaciones de riesgo.

Es preciso situarse en el centro de la calle. De lo contrario, correr delante de un toro resultará prácticamente imposible.

La sensación que se tiene delante de un astado es la de que no se podrá mantener esa posición durante mucho tiempo.

El éxito consiste en mantenerse a la cabeza de la manada y superar la llamada a la huida. Algunos han comparado la experiencia con “aguantar entre los raíles del tren mientras lo ves venir”

 

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El entusiamo que sentimos por el Encierro de San Fermín nos ha llevado a la creación de este blog, en el que periódicamente compartimos contenido creado con pasión mediante el que transmitimos la verdadera esencia del Encierro de San Fermín, la imponencia de enfrentarse a uno mismo. ¿Lo vivimos juntos?